
Podría decir muchas cosas de Rosa, pero la verdad es que no puedo. Hoy no puedo.
Ayer le dijimos adiós. Se nos fue. Se nos escurrió como el agua se va entre los dedos. Se nos fue muy pronto, cuando ella no tenía prisa, cuando ella quería aún quedarse y seguir viendo crecer algunos frutos.
Ella amaba la vida, mujer vital, rosa fuerte, rosa clara y rosa viva.
Te guardaré al lado de mis mejores recuerdos, tú ya sabes dónde.
Así que mejor no hablar y repetir, como en otras ocasiones, con toda la fuerza, Rosa, GRACIAS.





