
que se mojen tus ojos,
o que se rieguen,
como con lluvia fina
tus mejillas.
No importa…
O que una lágrima
se pose en tus labios
y calles unos instantes.
No importa…
Hay lazos de seda
ligados con dulzura,
suaves y fuertes
y que te unen a la vida.
Esos no se rompen…
Esos no se mojan…
¡Esos sí que importan!
12-03-‘05




